jueves, 11 de julio de 2013




SOLDADO DEL REGIMIENTO DE AUXILIARES DE LOS ANDES DE MENDOZA, 1829

En esta nueva entrada del blog, presento un soldado del regimiento de Auxiliares de los Andes de Mendoza, hacia 1829, época de la batalla de La Tablada.

Este regimiento, que alcanzó una notable celebridad, especialmente en Cuyo y el Noroeste Argentino, tuvo su origen, contrariamente a lo que se cree, en los cuerpos militares creados en la provincia de Mendoza para la lucha contra el indio.

Hasta 1813 la ciudad de Mendoza, y las villas y territorios que comprendían su jurisdicción, formaban parte de la Gobernación Intendencia de Córdoba del Tucumán, con sede en la ciudad de Córdoba. En noviembre de aquél año, se creó la Gobernación Intendencia de Cuyo, que comprendía las ciudades de Mendoza, San Juan y San Luis, separándolas de la de Córdoba del Tucumán. La nueva Gobernación fijó su sede en la ciudad de Mendoza. El 1 de marzo de 1820 se disuelve la Gobernación de Cuyo, constituyéndose Mendoza, San Juan y San Luis en gobernaciones independientes.

 
Durante el largo período en que las Provincias Unidas del Río de la Plata carecieron de una organización constitucional, la provincia de Mendoza no dictó ninguna constitución o reglamento constitucional. Lo haría recién después de 1853, ya organizado el país.

Tampoco existieron normas o reglamentos propios relativos a la organización de las milicias. Se aplicaron sucesivamente los Reglamentos Provisorios de 1815 y 1817 dictados por Buenos Aires, que ya fueran analizados en los posts anteriores.

En lo que respecta al Regimiento de Auxiliares de los Andes, sus orígenes fueron los siguientes.

En 1827, el gobierno de Mendoza encomienda al coronel José Félix Aldao, el famoso Fraile Aldao, la Comandancia de la Frontera sur de la provincia y lo autoriza a crear una Compañía de Caballería de la República, teniendo como centro de operaciones el fuerte de San Carlos. Aldao, formado en la disciplina y el rigor del regimiento de Granaderos a Caballo de San Martín, se abocó con ahínco a la organización de ese regimiento, el cual alcanzó un alto grado de instrucción y disciplina.

 


A lo largo del año 1828, la Compañía fue aumentando su plantilla, así como su instrucción. En ese año, las tropas de la Comandancia Sur efectúan diversas campañas contra los indios de esa zona. Participan las unidades del fuerte de San Carlos, especialmente el Escuadrón de Auxiliares del Sud (también llamado Granaderos a Caballo), al mando del Coronel Casimiro Recuero y también los cuerpos del fuerte de San Carlos, al mando del Coronel Aldao, incluyendo la Compañía de Caballería de la República, así como el Escuadrón de Defensores de la Frontera, caballería de milicias e incluso dos compañías de infantería, dos cañones y algunos lanceros de tribus leales al gobierno de Mendoza.

Luego de esta campaña exitosa, llegó la orden del gobierno mendocino que encargaba al Coronel Aldao el mando de la división mendocina que se incorporaría al Ejército Federal Combinado que, a las órdenes de Juan Facundo Quiroga, se aprestaba a invadir la provincia de Córdoba.

Para esta nueva campaña, Aldao reunió a sus escuadrones de defensa de la frontera, es decir, la Compañía de Caballería de la República, el Escuadrón de Defensores de la Frontera y probablemente el Escuadrón de Auxiliares del Sud, también denominado de Granaderos a Caballo. Estas fuerzas se refundieron y pasaron a denominarse Regimiento de Auxiliares de los Andes, unificándose en instrucción, disciplina y uniformes, como luego se verá.

Dice Damián Hudson en sus Recuerdos Históricos sobre la Provincia de Cuyo que el regimiento marchó a Córdoba fuerte de cuatro escuadrones. Como se dijo en la entrada anterior, se puede estimar la fuerza mendocina entre 800 y 1.200 hombres (cuatro escuadrones de dos compañías de 100 hombres cada una o tres compañías de 100 hombres cada una).

Hudson deja también una inestimable descripción del uniforme de este cuerpo: todo de azul, con bocamanga azul sajón, cabos de oro jefes y oficiales.

 

Así he representado la figura. Me incliné por la chaqueta corta y la gorra de plato por ser muy populares en la época y por ser además parte del uniforme que adoptó más tarde su homónimo costeado por la provincia de Buenos Aires cuando hizo la campaña que culminó en la batalla de La Ciudadela en 1831.

 Relata Paz en sus Memorias que los Auxiliares de los Andes formaban en el ala izquierda de Quiroga en la batalla de La Tablada y sufrieron fuertes pérdidas.

 Luego de la batalla, sus restos volverían a Mendoza a rehacerse nuevamente, recibiendo para su instrucción oficiales enviados por Quiroga, por ejemplo el Coronel José Ruiz Huidobro, español afincado en Mendoza, y el de igual grado Pantaleón Argañaráz, riojano. Allí participaría del sangriento combate del Pilar al mando del también riojano José Benito Villafañe.

Intervino luego en la batalla de Oncativo o Laguna Larga, a principios de 1830, donde nuevamente sería duramente castigado. Esta vez no se rehacería, pues Aldao quedaría prisionero de Paz y Mendoza sería ocupada por Videla Castillo, lugarteniente de aquél.

Sin embargo, cuando Quiroga marchó a Buenos Aires, Rosas le encomendó la misión de marchar sobre Paz tomando la ruta del sur de Córdoba y Cuyo. Para ello, la Sala de Representantes bonaerense autorizó al caudillo riojano a levantar un regimiento a costa del tesoro porteño que tomaría el nombre de Auxiliares de los Andes y cuyo jefe sería el ya General Ruiz Huidobro. Por cierto, sólo se le permitió a Quiroga reclutar presos comunes, de lo que éste se quejaría más tarde amargamente. Aun así, el riojano se las arreglaría para llevar a cabo la campaña más audaz, exitosa y brillante de las guerras civiles, sometiendo todo el sur de Córdoba, Cuyo y el Noroeste, siempre teniendo como base el regimiento de Auxiliares de los Andes.

 

Puede decirse que, pese a que el nuevo regimiento se estructuró sobre la base de su homónimo mendocino (e incluso parte de su oficialidad era mendocina), ya no era el mismo, de manera que puede considerarse extinguido éste luego de Oncativo.

El regimiento de Auxiliares de los Andes "porteño" prestaría grandes servicios, haciendo la campaña de 1830 / 1831 con Quiroga, la campaña al desierto de 1833, varios servicios de frontera, sobre todo en San Luis, pasando luego a Entre Ríos donde formó parte del ejército de esa provincia que enfrentó a Paz en Caaguazú al mando del Coronel Pantaleón Argañaráz quien sería fusilado luego de esa batalla por conspiración.

Existen otras menciones sobre el uniforme de este cuerpo. Sarmiento en su Facundo afirma que estaban "lujosamente equipados de colorado". Seguramente Sarmiento piensa en los llanistos riojanos más que en los Auxiliares de los Andes mendocinos. Existe además un cuadro del pintor alemán Johan Möritz Rugendas que se titula "Soldado del Regimiento de Auxiliares de los Andes de San Luis, 1838". La obra ilustra el encabezamiento de nuestro blog y muestra un soldado provisto de coraza negra y lanza, con pantalón colorado y chaqueta azul oscuro. El artista viajó por nuestro país y estuvo efectivamente en la provincia de San Luis hacia 1838. De esa época, son varias acuarelas suyas, todas de tipos del lugar: un hacendado, un soldado de caballería de milicias. Rugendas pintaba lo que veía en el momento. No era un pintor de temas históricos y muchos menos de un país que le era ajeno. En 1838 el regimiento de Auxiliares de los Andes mendocino ya hacía tiempo que había dejado de existir. Subsistía su homónimo porteño que prestaba servicios de frontera en San Luis, costeado por la provincia de Buenos Aires, que es probablemente el representado por Rugendas y no un soldado de Quiroga como comúnmente se cree.

En cuanto a la figura en sí, es una transformación de un Lancero Polaco de la Guardia de Napoleón de la marca británica Airfix, en 54 mm. Lamentablemente no se consiguen más estas figuras, el menos en el mercado rosarino.

De nuevo, por favor, quien tenga datos para aportar a la reconstrucción de este uniforme, será más que bienvenido. Nada me haría más feliz que modificar mi opinión, pero por favor que sean aportes documentados. Mi reconstrucción está basada en diversas fuentes, cuyas citas exactas no he incluido para no cargar innecesariamente la entrada, pero el que las quiera me las pide y las pongo en una entrada.

 Saludos y hasta la próxima!